La primera ruta comercial, los galeones que unían Acapulco y Manila transportaban plata mexicana hasta Filipinas, donde comerciantes de China, India, Malaca, Sumatra, Japón, Siam, Camboya y Java la recibían para intercambiarla por seda, especias, muebles preciosos, marfiles tallados, obras de arte y manufacturas de uso cotidiano.
Text and Photo by: Yanín Ramírez